Cáncer de pulmón por inhalación de polvo de sílice en suspensión

28 mayo, 2018 - 3 minutes read

Cáncer por inhalación de polvo de sílice

El cáncer de pulmón por inhalación de polvo de sílice en suspensión pasa a considerarse enfermedad profesional

Tras someterse a consulta pública, siguiendo los criterios de participación en la elaboración de las normas establecida por la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, el Boletín Oficial del Estado publicó el pasado 5 de mayo el RD 257/ 2018 mediante el cual se reconoce el cáncer de pulmón por la inhalación de polvo de sílice cristalina en el trabajo como enfermedad profesional, por lo que se modifica el RD 1299/2006 sobre enfermedades profesionales para incluir el cáncer de pulmón en relación a determinadas actividades con exposición a inhalación a polvo de sílice.

Cabe destacar que la inhalación de polvo de sílice ya se contemplaba en el RD 1299/2006 como causante de la Silicosis como enfermedad profesional. La Silicosis es una enfermedad pulmonar susceptible de ser sufrida por personas que respiran polvo que contiene sílice, ésta se deposita en los pulmones y produce inflamación y fibrosis de los tejidos pulmonares. Se configura como una enfermedad incurable, progresiva y a menudo mortal.

Pues bien, el Legislador ha querido dar un paso más dada la evidencia de la peligrosidad de la inhalación del polvo de sílice, y, tras “evidencias científicas que demuestran que el polvo respirable de sílice, que puede adoptar la forma cristalina, es susceptible de provocar cáncer de pulmón” ha decidido modificar el anexo I e incluir el cáncer de pulmón en determinados trabajos expuestos al polvo de sílice.

Los trabajos o actividades incluidas en el citado Anexo I son las siguientes:

  • Trabajos en minas, túneles, canteras, galerías, obras públicas.
  • Tallado y pulido de rocas silíceas, trabajos de canterías.
  • Trabajos en seco, de trituración, tamizado y manipulación de minerales o rocas.
  • Fabricación de carborundo, vidrio, porcelana, loza y otros productos cerámicos.
  • Fabricación y conservación de los ladrillos refractarios a base de sílice.
  • Fabricación y manutención de abrasivos y de polvos detergentes.
  • Trabajos de desmoldeo, desbardado y desarenado de las fundiciones.
  • Trabajos con muelas (pulido, afinado) que contengan sílice libre.
  • Trabajos en chorro de arena y esmeril.
  • Industria cerámica.
  • Industria siderometalúrgica.
  • Fabricación de refractarios.
  • Fabricación de abrasivos
  • Industria del papel.
  • Fabricación de pinturas, plásticos y gomas.

En conclusión, con la entrada en vigor del Real Decreto 257/2018, en concreto el 6 de mayo de 2018, el cáncer de pulmón producido por la inhalación de polvo de sílice libre, diagnosticado así en trabajadores que prestan o prestaron servicios en las actividades de obtención y procesamiento de minerales descritas, habrá de ser calificado como enfermedad profesional.