Cumplimos o explicamos porqué no cumplimos – Parte I

30 octubre, 2016 - 4 minutes read

Se acabó: “el fin justifica los medios”. El 1 de julio del 2015 entró en vigor la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo que reforma el código penal y desarrolla la responsabilidad penal de las personas jurídicas.

Se acabó: “el fin justifica los medios”. El 1 de julio del 2015 entró en vigor la Ley Orgánica 1/2015 de 30 de marzo que reforma el código penal y desarrolla la responsabilidad penal de las personas jurídicas.

Cumplir con nuestra responsabilidad no es una elección, es un deber. En nuestros días la toma de decisiones se ha convertido en una carrera de velocidad y ésta provoca ineficiencia y errores, lo que puede conllevar responsabilidades. Esto es lo que le puede pasar a cualquier empresa: que pueda verse implicada en la comisión de un delito de los tipificados en el artículo 31 bis del código Penal.

Desde el 1 de julio las empresas podrán ser responsables penales de la comisión de delitos que hayan podido realizar sus subordinados.

a) Las personas jurídicas podrán ser responsables penalmente de los delitos cometidos en nombre o por cuenta de las mismas, y en su beneficio directo o indirecto, por sus representantes legales o por aquellos que actuando individualmente o como integrantes de un órgano de la persona jurídica, están autorizados para tomar decisiones en nombre de la persona jurídica u ostentan facultades de organización y control dentro de la misma.

Si el delito fuere cometido por estas personas, la persona jurídica quedará exenta de responsabilidad si se cumplen las siguientes condiciones:

  1. Que el órgano de administración haya adoptado y ejecutado con eficacia, antes de la comisión del delito, modelos de organización y gestión (Corporate Compliance), que incluyen las medidas de vigilancia y control idóneas para prevenir delitos de la misma naturaleza o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisión;
  2. La supervisión del funcionamiento y del cumplimiento del modelo de prevención (Corporate Compliance) implantado, haya sido confiada a un órgano de la persona jurídica con poderes autónomos de iniciativa y de control o que tenga encomendada legalmente la función de supervisar la eficacia de los controles internos de la persona jurídica;
  3. Los autores individuales han cometido el delito eludiendo fraudulentamente los modelos de organización y de prevención.
  4. Que no se haya producido una omisión o un ejercicio insuficiente de sus funciones de supervisión, vigilancia y control por parte del órgano al que se refiere la condición 2.ª

En los casos en los que las anteriores circunstancias solamente puedan ser objeto de acreditación parcial, esta circunstancia será valorada a los efectos de atenuación de la pena.

b) Igualmente las personas jurídicas serán responsables penalmente de los delitos cometidos, en el ejercicio de actividades sociales y por cuenta y en beneficio directo o indirecto de las mismas, por quienes, estando sometidos
a la autoridad de las personas físicas mencionadas en el párrafo a), hayan podido realizar los hechos por haberse incumplido gravemente por aquéllos los deberes de supervisión, vigilancia y control de su actividad atendidas las
concretas circunstancias del caso.

En estos casos la persona jurídica quedará exenta de responsabilidad si, antes de la comisión del delito, ha adoptado y ejecutado eficazmente un modelo de organización y gestión que resulte adecuado para prevenir delitos de la naturaleza del que fue cometido o para reducir de forma significativa el riesgo
de su comisión.

Igualmente, en los casos en los que las anteriores circunstancias solamente puedan ser objeto de acreditación parcial, esta será valorada a los efectos de atenuación de la pena.