El derecho de separación del socio en caso de ausencia de reparto de dividendos

5 junio, 2019 - 6 minutes read

IMAGEN El derecho de separación del socio en caso de ausencia de reparto de dividendos

Se acerca el mes de junio y para la mayoría de las sociedades mercantiles, mes de celebración de la Junta General  Ordinaria.

En ese sentido, y de forma concisa pero necesaria por su importancia, queremos trasladarles lo que se establece en la Ley de Sociedades de Capital con respecto a la Junta General Ordinaria. Esta, previamente convocada al efecto, se reunirá necesariamente dentro de los seis primeros meses de cada ejercicio, para, en su caso, aprobar la gestión social, las cuentas del ejercicio anterior y resolver sobre la aplicación del resultado. En otras palabras significa, que las sociedades cuyo ejercicio social coincida con el año natural (del 1 de enero al 31 de diciembre), se encuentran obligadas a reunirse antes del 30 de junio del año siguiente, para aprobar, en especial, la gestión del órgano de administración, aprobar las cuentas anuales y decidir sobre el destino de los resultados (los positivos, en la medida en que se hayan producido –las empresas con suerte-).

Uno de los temas conflictivos que puede surgir, en este sentido, tiene que ver con el reparto del beneficio obtenido. Es muy común entre las empresas que forman el tejido productivo español, que los socios, o más bien la mayoría de socios, cuando la sociedad tiene buena marcha y obtiene beneficios, decidan, en junta, destinar dichos beneficios a capitalizar recurrentemente la empresa (comúnmente, destinarlos a reservas), en aras de poder acometer mayores inversiones en el futuro, o dar robustez a la compañía para poder depender en menor medida de la financiación ajena (bancos, subvenciones, etc.). Esta decisión puede ir en perjuicio de los socios minoritarios, que consideran que su participación en el capital social debería tener algún tipo de retribución o participación económica. Por ello, cuando la sociedad no reparte dividendos a los socios, la doctrina y la jurisprudencia han venido entendiendo que se estaría incumpliendo el contrato social, provocando un abuso de la mayoría sobre la minoría de socios.

Para garantizar este derecho, el legislador introdujo el artículo 348 bis en la Ley de Sociedades de Capital.

¿Cuál es el objetivo del artículo 348 bis? La respuesta es clara: dar salida a los conflictos internos de las sociedades, aunque en la práctica está dando un alto nivel de litigiosidad. Todo esto puede poner en peligro la continuidad de la sociedad, solamente para “dar salida” a esos problemas internos.

¿Cómo se materializa? Se materializa estableciéndose un porcentaje de reparto obligatorio de dividendos, de al menos un 25%.

¿Se considera este reparto imperativo? Con la última modificación legislativa, no se considera un reparto imperativo, si bien, dicho acuerdo deberá ser votado de forma unánime por todos los socios. En caso de que algún socio se muestre disconforme con la adopción de dicho acuerdo, entonces dicho socio podrá ejercer su derecho de separación de la socio por otra vía –que para el caso, producirá los mismos efectos indeseados para las sociedad- lo que implica igualmente, el deber de obtener el reembolso del valor de sus participaciones.

¿Cuáles son los requisitos para la separación en caso de falta de distribución de dividendos? Los requisitos recogidos en la Ley de Sociedades de Capital para la separación de un socio en caso de falta de distribución de dividendos son los siguientes:

  1. Transcurrido el quinto ejercicio contado desde la inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad, el socio que haya hecho constar en el acta su protesta por la insuficiencia de los dividendos reconocidos, tiene derecho de separación si la junta general no acuerda la distribución como dividendo de, al menos, el 25% de los beneficios obtenidos durante el ejercicio anterior que sean legalmente distribuibles siempre que se hayan obtenido beneficios durante los tres ejercicios anteriores. No obstante, el derecho de separación no surge si el total de los dividendos distribuidos durante los últimos cinco años equivale, por lo menos, al 25% de los beneficios legalmente distribuibles registrados en dicho período.
  2. El plazo para el ejercicio del derecho de separación es de un mes a contar desde la fecha de celebración de la junta general ordinaria de socios.
  3. Se prevén excepciones a su aplicación relacionadas con el tipo de sociedad y situaciones de desequilibrio patrimonial.

En Plural Asesores quedamos a su disposición para cualquier aclaración o ampliación al respecto del contenido del citado artículo.

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