Hacia una nueva cultura de empresa

31 agosto, 2017 - 4 minutes read

Hacia una nueva cultura de empresa

La cultura de empresa, un valor al alza

La empresa no es un ente individualizado que funciona como una máquina. Por el contrario, nos encontramos más bien ante un sistema complejo con partes estrechamente interrelacionadas y todas necesarias para el buen funcionamiento de la compañía. Actúan en un fluir permanente clave para dar con el equilibrio y la coherencia que facilitan el desarrollo de nuestra actividad empresarial

La identidad cultural de las empresas

Podemos definir la identidad cultural de una organización como el resultado de este proceso vital en el que predominan unos valores culturales sobre otros, condicionando pautas de conducta en las personas que forman parte de la misma.
Aunque los comportamientos están marcados por los hábitos adquiridos en la práctica diaria, estos están influenciados por el entorno sociocultural al que pertenece nuestra empresa. La cultura de una organización se transmite de forma espontánea y natural a los nuevos miembros, sin necesidad de razonamientos, pero que, de existir, facilitan la toma de conciencia y aceleran el proceso de integración. En general, es la observación y el mimetismo consciente y sobre todo inconsciente, los que determinan que se asuman las pautas de conducta comunes con naturalidad.

Los valores morales, otro aspecto clave

Cuando los valores culturales de una organización coinciden con los valores morales, los cuales están en la esencia del ser humano, la vía de integración a la misma se allana creando entornos favorables que responden tanto a los intereses individuales como colectivos. En cambio, cuando predomina un contravalor, inexorablemente éste contamina a toda la organización, afectando e incluso pudiendo hacer inviable el desarrollo de otros valores esenciales.Para un correcto desarrollo de una cultura preventiva, no podemos olvidar que sus raíces están en la cultura de la empresa, con todo lo que ello conlleva.

Arenas y Bestratén (2007) autores de la NTP 745, nos recuerdan que la empresa se enfrenta a la globalización y a la evidencia de importantes retos ante una sociedad que reclama más solidaridad y justicia. Según estos autores, la necesidad de desarrollar en la empresa una nueva cultura viene determinada por cuatro factores determinantes:

  1. Las notorias pérdidas de productividad y competitividad en nuestro país, incluso dentro del contexto europeo, que están correlacionadas con el bajo nivel de innovación y formación en la empresa.
  2. Los graves desequilibrios sociales y medioambientales del planeta, cuya solución requiere ineludiblemente la implicación del mundo empresarial.
  3. Los niveles de insatisfacción de los trabajadores y el crecimiento de los riesgos emergentes psicosociales, entre los que destaca el estrés, junto a una organización del trabajo anclada en viejos modelos, una de cuyas muestras es también la alta siniestralidad.
  4. La mayor conciencia ética y de responsabilidad ecológica y comunitaria.

Europreven.

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