Impuesto sobre Sociedades: qué debes tener en cuenta para deducir gastos

3 julio, 2019 - 6 minutes read

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Con el mes de julio se acerca una de las fechas más importantes y temidas por las pymes, es momento de presentar el Impuesto sobre Sociedades y, por tanto, definir el resultado del ejercicio que va a dar finalmente nuestra sociedad.

Pero, ¿hay algo que podamos hacer para reducir el beneficio y pagar menos impuestos?¿qué gastos no son deducibles en Impuesto sobre Sociedades?

Hay una larga lista de gastos que podemos deducir, pero ninguno de ellos será válido si no cumplimos primero estos 4 requisitos indispensables:

  • Contabilización: todos los gastos han de estar debidamente contabilizados en la cuenta de pérdidas y ganancias –o de reservas, si así lo establece una norma legal o reglamentaria-, salvo supuestos muy específicos en los que la normativa permite expresamente que no es necesaria su imputación contable.
  • Justificación: los gastos han de estar justificados, preferiblemente, mediante factura emitida por el empresario o profesional que haya realizado la operación o el documento sustitutivo emitido que cumpla la normativa tributaria.

Recuerda: la factura debe cumplir los requisitos recogidos en el Real Decreto 1619/2012,de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación (Reglamento de facturación).

  • Imputación: prevalece el principio del devengo, salvo casos muy excepcionales en los que prevalece el de inscripción contable. Por tanto, como norma general. los ingresos y gastos deben imputarse atendiendo a la corriente real de bienes y servicios, y no cuando se produzca la corriente monetaria o financiera.
  •  Correlación con los ingresos: los gastos que queramos deducir deben tener correlación con los ingresos obtenidos en el ejercicio de la actividad, sin que se puedan considerar una liberalidad, en cuyo caso el gasto perdería su deducibilidad.

En resumen, tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles los deibamente contabilizados, soportados con facturas o documentos justificativos, imputados temporalmente al ejercicio de devengo y, por supuesto, que estén correlacionados con los ingresos obtenidos.

Si conocemos y cumplimos estos requisitos, podremos deducir los gastos en Impuesto sobre Sociedades, no obstante, tenemos que tener cuidado en algunos casos, ¿qué gastos no podemos deducir?

Los gastos no deducibles fiscalmente están recogidos en el Artículo 15 Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, a continuación vemos resumidamente algunos de ellos:

  1. Los que representen una retribución de los fondos propios.
  2. Los derivados de la contabilización del Impuesto sobre Sociedades.
  3. Las multas y sanciones penales y administrativas, los recargos del período ejecutivo y el recargo por declaración extemporánea sin requerimiento previo.
  4. Las pérdidas del juego.
  5. Los donativos y liberalidades.
  6. Los gastos de actuaciones contrarias al ordenamiento jurídico.
  7. Los gastos de servicios correspondientes a operaciones realizadas, directa o indirectamente, con personas o entidades residentes en países o territorios calificados como paraísos fiscales, o que se paguen a través de personas o entidades residentes en estos, excepto que el contribuyente pruebe que el gasto devengado responde a una operación o transacción efectivamente realizada.
  8. Los gastos financieros devengados en el período impositivo, derivados de deudas con entidades del grupo (…) salvo que el contribuyente acredite que existen motivos económicos válidos para la realización de dichas operaciones.
  9. Los gastos derivados de la extinción de la relación laboral, común o especial, o de la relación mercantil a que se refiere el artículo 17.2.e) de la Ley 35/2006, o de ambas (…).
  10. Los gastos correspondientes a operaciones realizadas con personas o entidades vinculadas que, como consecuencia de una calificación fiscal diferente en estas, no generen ingreso o generen un ingreso exento o sometido a un tipo de gravamen nominal inferior al 10 por ciento.
  11. Las pérdidas por deterioro de los valores representativos de la participación en el capital o en los fondos propios de entidades (…).
  12. Las disminuciones de valor originadas por aplicación del criterio del valor razonable correspondientes a valores representativos de las participaciones en el capital o en los fondos propios de entidades a que se refiere la letra anterior, que se imputen en la cuenta de pérdidas y ganancias (…).
  13. La deuda tributaria del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, modalidad Actos Jurídicos Documentados, documentos notariales, en los supuestos a que se refiere el párrafo segundo del artículo 29 del Texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1993, de 24 de septiembre.

En definitiva y volviendo a la pregunta inicial, ¿hay algo que podamos hacer para reducir el beneficio y pagar menos impuestos? SI, estás a tiempo de repasar tu cuenta de resultados y asegurar que has incluido todos los gastos que sean aplicables a tu actividad, pero siempre con la certeza de que los requisitos se cumplen y sin olvidar tener en cuenta los gastos no deducibles indicados.