Préstamos entre empresa y trabajadores

6 diciembre, 2016 - 4 minutes read

Descubre cómo puedes facilitar la financiación mediante Prestamos entre empresa y trabajadores

Los préstamos a los trabajadores pueden resultar una alternativa muy favorable, si bien tienen una especial consideración desde el punto de vista fiscal

En ocasiones nos encontramos  que la necesidad de financiación de un trabajador es satisfecha a través de su empresa, bien vía anticipo de nómina, bien a través de la concesión de un préstamo personal. Dichas modalidades no son similares y es preciso indicar las diferencias que presentan.

Anticipos de nóminas

En primer lugar, por lo que se refiere a los anticipos de nómina, el artículo 29 Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores aclara que

“el trabajador y, con su autorización, sus representantes legales, tendrán derecho a percibir, sin que lle-gue el día señalado para el pago, anticipos a cuenta del trabajo ya realizado”.

El mecanismo de anticipo de nómina está referido a la cuantía que corresponde al último periodo trabajado y aún no cobrado. Además, sólo se puede disponer de un 90% de la nómina mensual como máximo. Los importes anticipados en la nómina serán descontados en la nómina del mes siguiente.

Si bien esto es lo que dice la legislación general, las condiciones concretas del mecanismo de anticipo pueden estar fijadas  en el convenio colectivo aplicable al trabajador, podemos encontrarnos con convenios colectivos que permiten solicitar anticipos sobre trabajos que aún no se han realizado.

Concesión de un préstamo personal

Por el contrario, los préstamos a los trabajadores pueden resultar una alternativa muy favorable, si bien tienen una especial consideración desde el punto de vista fiscal. Este tipo de préstamos son bastante similares a los que podemos encontrar en una entidad bancaria y se diferencian de los anticipos en que se devuelven más tarde.

Se constituyen como créditos comunes, pero se permite que se pacten en condiciones más favorables para los empleados, que aquellas condiciones que puedan resultar aplicables a los préstamos otorgados por una entidad financiera. Así, se puede pactar la fecha de devolución, con o sin intereses, las cuotas resultantes, los límites en el plazo de devolución y el importe a prestar. Es conveniente que este contrato de préstamo quede documentado entre ambas partes.

Como hemos mencionado, los préstamos a trabajador se pueden pactar con o sin intereses, si bien, la opción más recomendable será pactarlos a un tipo de interés inferior al que se ofrece en el mercado, ya que de otra manera, la tributación se tendrá que realizar por el interés legal del dinero, en lugar de por la diferencia entre el interés pagado y dicho interés legal (este último publicado cada año en los Presupuestos Generales del Estado).

El préstamo pactado a interés inferior al de mercado tiene la consideración de retribución en especie en el IRPF, y como tal, el trabajador tendrá que tributarlo como rendimiento del trabajo (Consulta Vinculante DGT V2548-11).